viernes, 29 de abril de 2016

La tabla de Prim


(LA TABLA DE PRIM SE HA PRESENTADO TRES VECES. QUIÉN QUIERA VER UNA DE LAS PRESENTACIONES, LA QUE TUVO LUGAR EN LA BIBLIOTECA JUAN DE MENA, PUEDE HACERLO PINCHANDO AQUÍ).





Ayer presenté mi novela La tabla de Prim, en el European Institute for Entrepreneurship y debo decir que me sorprendió la cantidad de amigos que vinieron. De hecho se agotaron todos los ejemplares, de lo cual me alegro una barbaridad. Manolo Ortega, el editor, ni te cuento.

Espero que os guste a todos.

En Madrid se va a vender en las librerías:
librería  Gaztambide (C/ Gaztambide, 6)
librería   Tarde de Libros (C/ Ruiz, 15)
librería el Buscón (C/ Cardenal Siliceo, 10)
librería Centro Comercial del Bulevar de la Moraleja (Paseo de Alcobendas,10)

En Huelva se venderá hasta en las farmacias.

También se podrá comprar por Internet. En cuanto tenga el enlace, a los dos segundos siguientes, lo pondré en este mismo foro.

Gracias de nuevo a todos los que vinieron, y a los que no vinieron pero les hubiera gustado venir, y también a los que no vinieron porque no hubieran venido ni por todo el oro de Mackenna, pero que al final acabarán leyendo La tabla de Prim. Es decir, gracias a todo aquel que se anime a leer mi novela, y por supuesto deseo que le guste hasta el extremo de querer leer la siguiente.








miércoles, 20 de abril de 2016

Presentación de mi novela





Ya os hablé de lo interesante que era para mí España en el siglo XIX, y concretamente, lo interesante que me resultaba la figura del general Prim, por qué lo mataron y sobre todo, cuantas veces lo intentaron. Tan interesante me resultaba que acabé escribiendo una novela sobre todo este espinoso asunto, y precisamente la semana que viene es su presentación. A los que puedan, quieran y no tengan otra cosa mejor que hacer, les sugiero tímidamente que se pasen por la presentación. Nos veremos, tomaremos un vino y podremos hablar fatal de los políticos de este país de hace 150 años.


PRESENTACIÓN DE LA TABLA DE PRIM

JUEVES 28 DE ABRIL

EN EL INSTITUTO EUROPEO PARA EMPRENDEDORES

C/ GENERAL ARRANDO, 9

A LAS 8 DE LA TARDE (un poquito antes)









martes, 12 de abril de 2016

Concurso de microrrelatos.



A todos los que tienen ganas de escribir, aunque sea un poquito, muy poquito, sin llegar a 200 palabras, les animo a que participen en el concurso literario de microrrelatos eie. El tema no puede ser de mayor actualidad: "opulencia y crisis".

Las bases del concurso las podéis encontrar AQUI

El concurso lo organiza el eie, Instituto Europeo para Emprendedores, que está realizando una estupenda labor en ese campo.


¡MUCHA SUERTE Y QUE GANE EL QUE DECIDA EL JURADO, QUE  SIN DUDA SERÁ UNO DE LOS MEJORES RELATOS PRESENTADOS!


                                              

jueves, 31 de marzo de 2016

Locura pasajera





Como me estaba volviendo loco me prometí no pensar más en ello, pero entonces me di cuenta de que precisamente eso es lo que había hecho desde el inicio: no pensar en ello; de modo que cambié de táctica y empecé a pensar… ahora ya no tengo solución.

Mi celda no es del todo desagradable y hasta podría decirse que es confortable. Quizá sea porque tanto las paredes como el suelo, están totalmente acolchados. También el techo, lo cual me parece completamente innecesario, pues aún no he conseguido volar.
Llevo aquí metido desde hace… no lo sé, con la locura uno pierde no solo la razón, también otras cosas igualmente necesarias para percibir la realidad tal como es. El tiempo, ese es el gran enemigo de los locos, lo sentimos de diferente manera, al menos en mi caso. Por ejemplo, las noches tienen más horas que el día, y algunos días desaparecen de la semana. En mi semana tengo repetido el lunes dos o tres veces, sin embargo me falta el sábado. De domingos no ando mal, aunque no hay regla fija; algunas semanas tengo lo normal, es decir uno, y otras veces me tiro tres días seguidos de domingo, lo cual incrementa mi locura porque son aburridísimos. Además no tengo tele, bueno ni tele ni ningún mueble, no tengo nada.
Bien pensado, esto no es vida, si lo sé, no me vuelvo loco. Claro que eso es muy fácil decirlo, y otra cosa muy distinta hacerlo.

Afortunadamente ya me queda muy poco de estar aquí, los loqueros que me atienden me han dicho que  ya no se vislumbran indicios de paranoias. Qué bien.

Por fin ha llegado el día. Esta mañana ha venido el médico y con una enorme sonrisa me ha dicho que ya estoy curado. Lo ha dicho con orgullo como si todo el mérito fuera suyo, precisamente él, que con su celda acolchada me ha hecho pensar en la idea del suicidio, algo que jamás se me había pasado por la cabeza.

Ya estoy de vuelta en casa, cómo me alegro. De hecho llevo ya una semana haciendo vida normal, feliz, relajado, hablando con mis vecinos sin que acaben llamando a la policía …, en fin, estoy nuevo. Mis semanas vuelven a ser como las de todo el mundo y también la duración de mis noches. Cuando estaba loco, lo que más echaba de menos era dormir a pierna suelta, pero ahora, por fin, vuelvo a dormir de un tirón. A pesar del monstruo verde. Menos mal que solo está un ratito, justo antes de dormir. Sale de debajo de la cama, me mira con sus ojos enrojecidos llenos de cólera, exhala un humo mefítico por los orificios nasales y pasados unos segundos, en cuanto paso mi mano por sus escamas frías y húmedas, se le va el mal humor y se acuesta a mis pies. Ya no me ataca como antes, lo cual es una enorme ventaja, vaya que sí lo es.






martes, 22 de marzo de 2016

100 años para escribir


                                                                 caricatura de la revista La Flaca representando a la familia Borbón de Isabel II





El siglo XIX español  fue extenuante, siempre cuesta arriba, y aunque este hecho sea un maldito inconveniente para los que lo vivieron, representa una oportunidad estupenda para escribir sobre él. Coges cualquier periodo de ese siglo plagado de revoluciones, bandos enfrentados, intrigas y guerras, sitúas ahí con cierto cuidado una trama coherente con el tiempo, y ya tienes una novela.
Las historias se hacen más interesantes cuanta menos tranquilidad haya alrededor y si esa inestabilidad es sobradamente conocida por el lector, pues eso que se ahorra el escritor en descripciones. Digamos, que ya tiene la salsa preparada para el guiso sin tener que hacerla.
Uno de los personajes más interesantes que se movieron en ese caldo de continuas revueltas, hasta que lo mataron para que dejara de moverse, fue el General Prim, pero antes quiero enmarcar el contexto histórico.



El siglo XIX fue crucial para todos los países para posicionarse cara a un futuro que ya estaba a la vuelta de la esquina, y así lo hicieron Inglaterra y Francia, pero no así España que ya antes de empezar el XIX andaba papando moscas. El cambio entre el antiguo régimen y la modernidad llegó con tanto retraso como la entrada del pensamiento culto liberal.  América española y España iniciaron un retraso cuyos sucesivos gobernantes supieron como mantener incluso encontraron la forma de aumentarlo, a base de mucho poder y pocas luces. Cuando ocasionalmente salía un dirigente que daba la talla y pretendía colocar al país en el puesto que por historia merecía, algo sucedía que inmediatamente era eliminado. Visto con perspectiva, da la sensación de que hubiera una voluntad de mantener a España alejada de toda posibilidad de progresar, con un pueblo inculto y encima encantado con su burricie pues siempre se representa a la sociedad de entonces como gente alegre que no paraba de pasárselo bomba entre verbenas, toros, fiestas, campechanismo palurdo, panderetas y vino. Supongo que esto no fue así, y que más bien lo que abundaba era el sufrimiento.

                                                        

En este inconmensurable marco de miseria, ya en la segunda mitad del siglo XIX aparece un hombre renovador, inteligente, que quería modernizar a España, y que sin duda lo hubiera conseguido de no haber sido asesinado. Hoy se sabe perfectamente a pesar de los intentos que hubo por ocultarlo, que en el magnicidio estaban involucrados importantes personajes que supieron como aprovecharse de la desaparición del general, entre ellos, el propio general Serrano, en cuya memoria lleva su nombre una de las calles más importantes de la capital del reino. Para qué veas el castigo ejemplar que sufrió el urdidor.
Las ideas liberales de Prim hubieran favorecido la integración de España en una Europa moderna, pero… no pudo ser.
Se han escrito muchos libros sobre Prim, y también alguna novela ambientada en esa época, pero siempre queda espacio para añadir otra.


Dentro de poco os hablaré de esa nueva novela.


                                                           



miércoles, 16 de marzo de 2016

Discrepancias







Después de tantos años juntos ahora empezamos a tener problemas. Yo creía que siempre estaría de mi lado, apoyándome en mi forma de ver las cosas, defendiendo mis opiniones como si fueran las suyas, sin embargo cada vez discrepamos en más asuntos; la verdad es que no paramos de discutir y el número de veces en que nos llevarnos la contraria va en aumento. Empezó la cosa, como siempre ocurre en todas las parejas, con leves insinuaciones, a veces imperceptibles, pero poco a poco las insinuaciones trocaron en clamorosas señales de desacuerdo. No sé en qué momento llegó el desamor, no puedo determinar una fecha en concreto, solo puedo decir que ella antes no era así, todo lo contrario, siempre me animaba a hacer cosas nuevas a probar otras experiencias. Ahora también lo hace, ojo, pero cuando me convence y me meto en algún “problema”, como a ella le gusta llamar a las cosas que más me atraen, resulta que de repente me da la espalda y me deja tirado, solo y normalmente con algo que me duele profundamente.
Lo estoy pasando francamente mal. Está claro que he debido de hacer algo que le ha molestado muchísimo, algo que le ha decepcionado de forma irreparable. Lo siento de verdad, pero como siga así de intransigente conmigo me temo que tendré que tomar alguna solución drástica, no sé, quizá separarnos.


Sí, últimamente me llevo muy mal con mi edad y no sé qué hacer con ella. Es que si la dejo… ¿qué será de mí?



martes, 8 de marzo de 2016

El tiro al pacto






La última, lo prometo, esta es  la última vez que dedico mi tiempo y el espacio de mi blog para comentar algo sobre política, pero es que yo soy de los ciudadanos que quieren, exigen, que se llegue a un acuerdo de una vez por todas para quitar de en medio al nefasto, se forme un gobierno presidido por PS, y dejemos de escuchar y leer siempre los mismos argumentos por los que Podemos no Puede. Que conste que entiendo los argumentos puristas de no querer pactar con ciertas cosas de C’s, pero es que amigos, pactar en modo alguno significa quiero que mi programa vaya íntegro sin concesiones; para conseguir eso, hay que obtener mayoría absoluta en las elecciones y eso es algo que no ha conseguido nadie. Lo que sí ha quedado claro es que España ha votado a la izquierda mayoritariamente, pero ay, de forma tan dispersa que ahora resulta imposible que se pongan de acuerdo, y eso es algo que no debería suceder. Podemos se ha equivocado, a mi modo de ver las cosas, porque lo primero es echar al gobierno que tantas calamidades ha traído, y luego ya veremos, ya se encontrará la manera de conseguir otros objetivos. Si tanta repulsa les da que en el pacto entre el PSOE y C’S no se haya tocado el asunto del copago, lo cual me parece perfecto, deberían darse cuenta de que el copago seguirá vigente mientras siga Rajoy en funciones. Es decir, por su culpa, por su abstención irresponsable, unos cuantos meses más. Y lo mismo pasa con la ley mordaza que tanto asco nos da, que ahí sigue, en plena vigencia mientras no se llegue a un acuerdo.  Y lo mismo con el IVA cultural y con la reforma de las cosas reformables, y con todo lo que nos gustaría que se cambiara. Estupendo.
La alternativa, la baza que se usa como amenaza, es repetir elecciones, y a mí no me da la gana. Pedir nuevas elecciones, pedirnos a los ciudadanos que volvamos a votar es pedirnos que cambiemos de opinión, que votemos otra cosa diferente a la que ya votamos el 20D, pues es obvio que si cada uno vuelve a votar lo mismo que ya votó, el resultado será exactamente el mismo. Es decir, nos están diciendo que en aquella ocasión nos equivocamos, pero que ahora tenemos otra oportunidad. Y ésta es la parte que me resulta menos soportable, que cuenten con que vamos a cambiar de voto, y según sea ese cambio detectado en los sondeos, utilizarlo en beneficio propio (para repartir puestos, sí, ahora que no lo nieguen). 
Y mientras tanto, preocupados por las cosas que realmente importan a los españoles: cambiar el nombre del Congreso de los Diputados y que se llame “Congreso”, a secas. Lo verdaderamente extraño es que la propuesta no sea “Congreso de Diputados y Diputadas”.


En fin, para que este artiblog no termine de tan triste manera, os recomiendo una exposición en El Matadero de Madrid sobre la literatura popular española y el cambio cultural que tuvo lugar en España a mediados del siglo pasado. Más información AQUÍ, o bien en el blog de mi amigo César, AQUÍ (la Exposición es sobre su padre, José Mallorquí).





jueves, 25 de febrero de 2016

Los últimos bisontes








Siempre he creído que la mayor tontería que han hecho los americanos en toda su historia, que tampoco es tan larga porque me refiero a los estadounidenses, fue la promulgación de la ley seca y todo lo relacionado con ella. Y no me equivoco, ésa fue objetivamente una de las peores ideas del  siglo XX, tanto por los motivos que la propiciaron como por sus consecuencias, sobre todo porque entre ellas no es posible encontrar ninguna que fuera beneficiosa para el pueblo americano. Eso sí, al crimen organizado le vino de maravilla, pues lo fortaleció, amplió y en definitiva consiguió que fuera su momento de mayor esplendor.
Sin embargo, de la misma forma que tengo clarísimo cuál ha sido la idea más tonta, no consigo encontrar cuál ha sido la más brutal. No quiero ofender a los Estados Unidos, es un país que tiene excelentes cualidades y multitud de cosas buenas que los demás deberíamos copiar, pero también cuenta con un lado oscuro que  es para echarse a temblar y es, lo siento, precisamente del que quiero hablar. Naturalmente todos los países a lo largo de su historia cuentan con sucesos de los que avergonzarse, la mayor parte cometidos cuando más poder tenían, y más fuertes eran. ¿Por qué será? La pregunta es pura retórica, naturalmente, pues la respuesta es evidente.
Todo esto viene a cuento por una foto que vi el otro día hojeando un libro de fotografías antiguas. Se trataba de una montaña de cráneos de bisonte cuya dimensión se podía apreciar por la presencia de un par de figuras humanas, minúsculas entre tanto hueso. La única razón por la que los bisontes no se extinguieron a finales del siglo XIX es por la enorme cantidad que había, no por la falta de empeño en sus aniquiladores. Fue el mismísimo ejercito de los estados unidos el encargado de la masacre en la década de 1870, momento en que fue tomada la fotografía, aunque ya antes se había reducido peligrosamente el número de ejemplares, exactamente desde que llegaron los colonos.
¿Por qué esta persecución de forma masiva a un animal que no había hecho nada, ni se había metido con nadie? La razón es aún más bestia que la matanza en si:  para acabar indirectamente con los indios, que se alimentaban y vestían gracias al bisonte. Si desaparecía el bisonte desaparecía el indio, una demostración de la lógica aplicada al mal.
El bisonte vivía en grandes manadas a lo largo y ancho de todas las planicies del norte de México, los Estados Unidos y Canadá, ocupando territorios desde las Montañas Rocosas al oeste hasta los Apalaches al este y desde los grandes lagos de Canadá hasta México. La cacería en plan masivo del bisonte se inició con la llegada de los ingleses a la costa este, por el valor de su piel, y provocó que grandes tribus nativas se desplazaran a otros territorios, lo cual fue la inspiración  para actuaciones posteriores.


En contraposición, el indio americano respetaba profundamente al bisonte y lo veneraba por sus cualidades, y no nos vamos a engañar, por todos los beneficios que aportaba. Sabemos que había cazadores indios que respiraban el último hálito del bisonte cazado como postrera señal de agradecimiento, admiración y a mi modo de ver las cosas, de afecto, pues tiene que haber mucho afecto para respirar el aliento de un moribundo. Y desde luego jamás cazaban una pieza que no se fueran a comer, sobre todo porque no sabrían qué hacer con el cadáver. Se estima que antes de la llegada de los europeos al continente, había entre 60 y 100 millones de bisontes ocupando todas las praderas disponibles. En el año 1890 quedaban 750 ejemplares. Actualmente es una especie en recuperación en varios parques naturales como  Yellowstone y otras reservas, y también en granjas de explotación para consumo de su carne, pues además de su valor nutritivo, tiene menos grasa y menos colesterol, aunque a juzgar por lo que yo he visto comer a los americanos, el colesterol no parece figurar entre sus grandes preocupaciones.


En cualquier caso, un saludo al amigo bisonte que se ha librado por los pelos de desaparecer, y al que los primeros conquistadores  españoles que llegaron a las grandes praderas, llamaban cíbolos. Bonito nombre.



jueves, 18 de febrero de 2016

Atando cabos en la Teoría de Cuerdas







Esta es la tercera entrega sobre la Teoría de Cuerdas que habíamos dejado en el interesante punto de dudar todo sobre ella. Curiosamente, durante este tiempo ha sido noticia en el mundo entero la confirmación, sin ningún género de dudas, de que Einstein tenía razón cuando hablaba de las ondas gravitacionales; ya no es una conjetura, sino que su validez se ha demostrado en laboratorio, precisamente lo que le falta a la teoría de cuerdas.

¿Cómo se ha detectado la presencia de ondas gravitacionales? Pues muy fácil (es un decir claramente inapropiado). Desde luego no ha sido casualidad, pues había varios científicos del Instituto de Tecnología de Massachusetts y del de California que andaban detrás de este asunto desde 1992, de modo que consiguieron convencer a alguien para que soltara una burrada de dinero para construir los instrumentos necesarios que pudieran detectar las famosas ondas.  ¿Cómo funciona ese “detector” de ondas gravitacionales? El concepto es maravillosamente familiar, pues consiste en fijarse en el efecto que tiene cualquier onda sobre cualquier objeto. Por ejemplo, si yo miro mis atractivas facciones reflejadas en la superficie tranquila de un estanque, y alguien deja caer una piedra, las ondas que se producen, en algún momento llegan a distorsionar mi imagen, de modo que la deforma; de repente la oreja derecha se hace más larga y la izquierda más corta. Pues eso exactamente es lo que ha pasado, y no solo en mis orejas, también en una extraña estructura o edificio que construyeron los científicos como detector. Se trata del LIGO (Observatorio de Ondas Gravitacionales de Interferómetro Láser, dicho en castellano). El LIGO consiste en dos brazos dispuestos en ángulo recto de 4 kilómetros de longitud cada brazo, escrupulosamente medidos con la inestimable ayuda de la luz láser. Pues bien, se ha observado que uno de los brazos a pasado a medir unas poquísimas micromicromicromicromicromilésimas menos, y el otro, unas micromicromicromicromilésimas más, es decir se han deformado, y se han deformado por efecto de unas ondas tal como le pasó a mis orejas en el estanque con la piedra que algún gracioso dejó caer. En este caso las ondas se han originado por la fusión de dos agujeros negros en uno solo, con una masa resultante capaz de crear unas ondas gravitacionales  tan intensas que se han podido detectar en el LIGO, situado en Washington que se encuentra aproximadamente a unos 1.300 años luz del nuevo agujero negro.

Esto está muy bien, pero estábamos hablando de la teoría de cuerdas, así que volvamos al punto en el que nos encontrábamos que no es otro que la necesidad de encontrar alguna pista  que demuestre que se trata de una teoría posible, pero antes de entrar en ese espinoso asunto hay que señalar algo de una importancia extraordinaria: si la gravedad se propaga, tal como ya se ha demostrado, a través de ondas de naturaleza electromagnética, ¿no es esto un paso fantástico hacia la unión de los campos de fuerzas G y EM, mencionado en   LOS DISGUSTOS DE EINSTEIN en este mismo blog? Parece que los intentos de Einstein por encontrar una teoría del todo, la gran ecuación unificadora, va por el buen camino, y no olvidemos que la Teoría de Cuerdas era eso precisamente lo que trataba de demostrar, una ley unificadora para todos los fenómenos de la naturaleza. Parecen buenas noticias, sin embargo no tenemos muchos más argumentos que apoyen su validez. Entonces, ¿la Teoría de Cuerdas es algo que debemos tomarnos en serio o es un trágico fracaso? Steven Weinberg, alguien muy respetado en este campo, de la Universidad e Austin es la persona que a mi juicio ha dado con la respuesta más acertada: pregúntenmelo dentro de cien años, seguro que tendré la respuesta, dijo.

La buena noticia es que las mentes más brillantes, los físicos teóricos más importantes que hay en este momento, están trabajando para encontrar indicios de que la Teoría de Cuerdas no es ninguna locura. 
Esperemos los cien años que dice Wienberg para ver si lo han conseguido.





lunes, 8 de febrero de 2016

Adoctrinamiento infantil






En general, me da mucha rabia prometerme algo a mí mismo y luego no cumplirlo, pero en esta ocasión lo hago encantado. Hace tiempo me dije que no escribiría en mi blog nada de contenido político, y lo cierto es que me he estado conteniendo todo el fin de semana, pero al final ya no puedo más  y o suelto lo que me está revolviendo el píloro o acabaré encerrándome en la cocina con una botella de vino intentando ahogar en solitaria embriaguez todas las penas que componen el actual panorama patrio.
¿Somos conscientes de que hay dos TITIRITEROS encerrados en la cárcel, a los que se les pide una condena de ocho años, por una función… de guiñol? ¿Pero es que nos hemos vuelto locos? ¿No hay nadie que esté en su sano juicio que impida semejante pasada de frenada? Porque vale, los dos titiriteros son unos gilipollas, quién los contrató un imbécil y de ahí para arriba lo que se te ocurra, pero joder, que están pidiendo ocho años de cárcel porque a la bruja mala la pillaron con una pancarta cutre escrita en un folio en la que ponía gora AlKa Eta. Yo la primera vez que lo leí, creí que se refería a un grupo terrorista contra el ardor de estómago. Y luego tenemos que escuchar a Cristina Cifuentes decir que “no puede ser que unas personas, con dinero público, se dedique a adoctrinar a los menores”. Nada menos que adoctrinar, como en las iglesias, y atención, con DINERO PÚBLICO, con lo mucho que les gusta administrarlo bien.
Mientras, el piadoso ministro del interior ha dicho que se trata de “enaltecimiento del terrorismo”; por parte de unas marionetas de trapo, aunque esto último no lo ha dicho. Alfonso Alonso pide “un castigo ejemplar” para los titiriteros. Se ve que ocho años de cárcel le parece poco al celoso guardián del orden. Luego ha añadido que la libertad de expresión "no ampara la apología del terrorismo ni la desprotección de la infancia", descartando que se pueda apelar a la libertad de expresión  en una obra satírica como atenuante.
También han salido en alguna televisión, célebre por su objetividad, testimonios de padres horrorizados por el contenido violento de la representación. ¿Más que los videojuegos que les compran por reyes? ¿Más que las películas de dibujos animados japonesas?
Vuelvo a repetir por si no había quedado claro, que la pieza de guiñol era completamente improcedente y que jamás debería haberse representado, menos para un público infantil, pero de ahí a llevarnos todos las manos a la cabeza pidiendo la hoguera… hombre, un poco de sensatez.
El juez que los mandó a la cárcel INMEDIATAMENTE, sin posibilidad de pago de fianza y además incomunicados, ni siquiera ha visto la representación pero aduce para mantenerlos en prisión, que existía peligro de que volvieran a representarla además de riesgo de destrucción de pruebas. ¿De dónde cojones salen este tipo de jueces?
Naturalmente no voy a hablar ahora de los evidentes agravios por comparación con otros casos; todos los tenemos en la cabeza.


Creo que es inevitable: me voy a encerrar en la cocina con una botella de vino. Este país es de locos, a ver si así lo llevo un poco mejor.





domingo, 7 de febrero de 2016

El precio de la salvación





Hace mucho tiempo que no hablo de mi vecino y me temo que ya nunca más volveré a hacerlo. No sé qué pasa con la gente pero no tiene término medio, o no se mueren nunca o no paran de hacerlo. No la misma persona, claro. El caso es que mi vecino es del último grupo y palmó el otro día. Era católico y según daba el pésame a su desconsolada viuda me anunció que la misa por la salvación de su alma se celebraría en la Iglesia de los capuchinos (parece más una cafetería), el martes a las siete y media. Un momento, protesté, a estas alturas Dios ya habrá tomado una decisión  de qué hacer con él, y o bien está en el cielo, en cuyo caso sobran misas, o bien ha sido condenado  y ya no hay nada que hacer. ¿Tu crees que dios va a cambiar de opinión así como así? Sinceramente –amonesté a mi vecina-  me parece muy reprobable tu intento de sobornar a dios. ¿Crees que por una misa que te cuesta menos de doscientos euros, puedes comprar su voluntad? Estamos hablando de dios, no de un concejal del PP –dije enfurecido recordando las últimas noticias sobre el ayuntamiento de Valencia-. Si tu marido está condenado, está condenado.
Mi vecina me miraba perpleja pero sin atreverse a protestar. Es que desde que os conozco –grité a la viuda-, siempre habéis actuado de la misma forma, siempre con chanchullos, buscando un trato de favor a base de sobres con dinerito. Has de saber –seguí sin dejar de mostrarme desagradable- que esto se llama tráfico de influencias y Rajoy ha dicho que ya no va a dejar pasar ni una más; se acabó y si tu marido ha cometido muchos pecados, y me consta que sí, y le han pillado, irá al infierno como cualquiera en su lugar, y por muchas misas que pagues para su salvación, ese será su destino. He leído que dios es infinitamente justo y si es infinitamente justo, no va a cambiar su veredicto aunque le dediques mil misas.
Recordé que esa fue la cantidad que Felipe II dejó pagadas a los Jerónimos antes de su muerte para asegurar su salvación.
Me alejé indignado de la viuda, que a la desventura de su pérdida tenía que añadir el bochorno de haber sido descubierta en un intento de soborno.

¿Es que ya ni siquiera va a ser cierto que la muerte nos iguala a todos?, farfullé mientras esquivaba a una señora con pamela que tenía aspecto de haberse equivocado de lugar.




miércoles, 27 de enero de 2016

La atrevida teoría de cuerdas









Los físicos teóricos es gente fantástica, imaginativa y con un sentido de la realidad, mejor dicho de las realidades, fuera de serie. Pero esta es la única manera de enfrentarse a la evidencia de que nuestro universo se basa en dos leyes que se contradicen, o mejor dicho, en dos constataciones totalmente opuestas (ver  LOS DISGUSTOS DE EINSTEIN): por un lado, a niveles subatómicos, vivimos en un mundo caótico del todo vale, pero al mismo tiempo nos encontramos en un universo ordenado, predecible y tan exacto como un reloj, que constituyen los planetas, estrellas y galaxias. Es necesario encontrar una teoría que abarque ambos mundos, la teoría del todo, y para encontrarla lo único que podemos hacer es confiar en los físicos teóricos y sus locuras.

Para empezar, tenemos que aceptar la existencia de universos paralelos y de más dimensiones de las que necesitamos. Exactamente 11. Naturalmente, la mayoría de estas dimensiones no las hemos percibido jamás pero eso no demuestra que no puedan existir. Como dicen los paleontólogos, la ausencia de evidencias, no es evidencia de la ausencia. Podemos imaginar un salchichón partido en muchas rodajas, en el que cada rodaja es un universo, de modo que aunque nos resulte duro admitirlo, nosotros vivimos en una rodaja de salchichón.
La siguiente pregunta es, ¿podemos pasar instantáneamente de un lugar a otro, o a  un momento diferente? Probablemente no, pero sabemos que la ciencia ha cambiado nuestro mundo de tal manera que ahora aceptamos como normal muchísimas cosas que no hace mucho nos parecían ciencia ficción. Así que, ¿quién sabe?
La teoría de cuerdas tiene mucho de ciencia y quizá también de ficción, pero es una teoría que cada vez cobra mayor número de adeptos entre los científicos. Se basa en que todo, planetas, protones, incluso la fuerza de la gravedad o la electromagnética, todo, está formado por unos hilos de energía llamados cuerdas. Si todos estos hilos están unidos de alguna forma, ya tenemos los cimientos para construir una teoría del todo. Por cierto, los hilos forman tejidos, membranas y lo menos que podemos decir de esto, es que es muy bonito, pero no quiero adelanterme.
Yo lo que tengo claro es que según la teoría de cuerdas el universo es mucho más extraño de lo que imaginábamos, pues asegura que estamos rodeados de dimensiones ocultas, lugares que van mucho más allá del espacio tridimensional que conocemos, y además que los tenemos aquí al lado. Lo que considerábamos hasta ahora nuestro universo puede ser una pequeña parte de algo mucho más grande. Quizá vivimos en una membrana que SÍ es tridimensional (nuestra rodaja de salchichón) que está flotando en una dimensión espacial mayor. Podría haber otros mundos a nuestro alrededor, pero completamente indetectables. Una vez más, universos paralelos.
¿Qué pintan en todo esto las cuerdas? Las cuerdas vibran de diferentes modos, y cada modo distinto constituye una partícula fundamental. Al unirlas todas tenemos el universo. Qué bien, lo malo es que existen 5 teorías distintas de cuerdas, cinco aspirantes a la gloria cada cual con sus defensores, y dado que lo que pretendemos es encontrar una explicación al universo, más nos vale tener solo una. Las  5 versiones se diferencian en sus razonamientos matemáticos, entonces, en medio de esta confusión llega Edward Witten, considerado el mejor científico vivo, y en su famosa conferencia de 1995 (famosa es un decir), consigue convencer a todos los asistentes de que en realidad solo hay una teoría de cuerdas, lo que pasa es que existen, por decirlo así, cinco espejos donde se reflejan 5 imágenes de lo mismo, 5 reflejos de la única teoría posible, que naturalmente es la que él plantea, que para eso se le ha ocurrido la idea. Tras unos momentos de expectación en que todos los científicos asistentes se miran con gesto de “no está mal pensado”, el auditorio estalla en una ovación de aprobación y por fin todo el mundo acepta una única teoría de cuerdas. Witten la llama la teoría M, sin que esté nada claro a qué corresponde la letra M. Cada  científico al que se le hace esta pregunta tiene a su vez su propia teoría. Se refiere a que es una teoría Magna, dicen unos. M de magia, dicen otros. Monstruosa, Magnífica, Misterio, es una W al revés.… cada cual da su opinión. Para mayor desconcierto, Witten de vez en cuando se refiera a su teoría M, como la teoría U.

UNA DIMENSIÓN MÁS, POR SI YA ERAN POCAS.

En todas las ecuaciones matemáticas que describen la teoría M aparecen 11 dimensiones, explicando que las cuerdas vibran en las cuatro dimensiones que conocemos pero también pueden hacerlo en otras siete más que no conocemos. Antes de la teoría M, las otras cinco teorías postulantes, hablaban de 10 dimensiones, una menos. La dimensión número 11, la que añadió Witter es de vital importancia y representó una auténtica revolución pues es la que permite (matemáticamente) a las cuerdas estirarse a lo ancho para formar membranas. Estas membranas pueden tener tres o más dimensiones y si tienen energía suficiente, pueden alcanzar un tamaño gigantesco. Tan grande como  nuestro universo. Esta es la gran aportación de Witter, poder hablar de membranas aunque se siga diciendo teoría de cuerdas, pues la existencia de membranas gigantes no excluye la de cuerdas insignificantemente pequeñas que constituyen las partículas elementales. Podemos imaginar montones de membranas gigantes y paralelas donde nuestro universo es solo una de esas membranas. Me temo que hemos vuelto a demostrar que vivimos en una rodaja de salchichón, con el añadido de que hay muchos salchichones,  no solo el que contiene nuestra rodaja.

A partir de este punto se puede utilizar la teoría M para muchísimas cosas: comunicarnos con otros universos paralelos, lo cual como aplicación parece muy interesante; para intentar explicar el big bang que sucedió en nuestra “rodaja de salchichón”, para entender por qué la fuerza de gravedad es tan insignificante comparada con, por ejemplo, la electromagnética, … incluso para reducir una ecuación con incontables términos en cada miembro a la breve expresión de fuerza igual a masa por aceleración.
Muchos científicos se preguntan si todo esto se trata solo de un entretenimiento matemático o realmente describe el universo. ¿Se puede probar que el mundo está hecho verdaderamente de cuerdas y membranas, de universos paralelos y dimensiones adicionales? ¿Se puede ver en un laboratorio? ¿Es esto ciencia o conjeturas de ciencia ficción? Si no podemos evaluar la teoría, no es ciencia sino filosofía. ¿Podemos encontrar pruebas de la existencia de las cuerdas, teniendo en cuanta que son de menor tamaño que cualquier partícula conocida?

La respuesta puede resultar emocionante o decepcionante, depende del espíritu de cada cual, pero en cualquier caso, vendrá dada en la siguiente entrega de mis artiblogs científicos, pues lo científico no quita lo literario, y en literatura siempre hay que mantener la expectación en el lector. Para que no se aburra.








sábado, 16 de enero de 2016

La caza





La ilustración es de mi amigo Jaime Gamboa, y ha salido así de rara porque se trata de un cuadro que he fotografiado pues no me cabía en el escáner. Cosas que pasan.






He descubierto que mi gato cuando tiene hambre me acecha para cazarme con la evidente intención de alimentarse. Primero me mira fijamente, sin moverse, sentado en mi sillón, trazando su plan infalible. De momento, todo lo que hace es seguir mis movimientos solo con la mirada, ya habrá tiempo para la acción. Entonces yo me pongo en marcha y observo por el rabillo del ojo que él ha bajado sin hacer ningún ruido del sillón y que empieza a deslizarse sigilosamente, como una sombra, detrás de mí. Si entro en el dormitorio, él entra a continuación siguiéndome a cierta distancia tratando de no ser descubierto. Cuando salgo, a los pocos segundos sale él con la cabeza gacha, casi a ras del suelo, moviendo los omóplatos exageradamente, de forma acompasada, como dos metrónomos que fueran marcando el ritmo pausado del ataque inminente. Entro en el salón, y observo que él también lo hace andando muy pegado a la pared; sortea la mesita de ajedrez y la lámpara que me regaló mi madre, salta silenciosamente al aparador y se esconde detrás de la televisión a la espera de mi próximo movimiento.
Yo sé qué va a pasar, conozco perfectamente cómo va a acabar todo y desde que decidí tener un gato en casa, asumí que esto iba a suceder.
Con decisión entro en la cocina y mi gato sale en mi persecución saltando de su escondite con increíble rapidez. Entonces llega hasta donde estoy yo y se coloca detrás de mí, sentado sobre sus cuartos traseros, maullando como un descosido para reclamar su comida. No va a parar hasta que vea que cojo una lata de la nevera, y que con rapidez la vacío en su plato con forma de ratón.

Así es como se alimenta mi gato, el eterno juego de la vida y la muerte.