viernes, 25 de agosto de 2017

Juicio a dios.








El verano es un buen momento para demostrar lo vagos que podemos llegar a ser. Había empezado hace tiempo un artiblog para hablar de Spinoza, un filósofo holandés, como todo el mundo sabe, cuyos padres nacieron en Espinosa de los Monteros, en la pedregosa soledad de Burgos, pero por culpa de la molicie dejé sin terminar. Como aún seguimos en tiempos de mucho calor y la pereza permanece, voy a redireccionar lo que había empezado en función de los últimos acontecimientos.

Ya hemos visto lo que se hace por defender a dios, y lo que se hace en su nombre. Para empezar, no veo necesidad de salir a la calle en defensa de ningún dios pues por su naturaleza divina le sobran poderes para defenderse él solito. Y hacer cosas en su nombre seguro que es pecado de soberbia, pues no creo que ningún asesino haya recibido el encargo expreso de su dios para tal misión. Entonces llegamos al punto de que los asesinos que matan en nombre o en defensa de su dios, lo hacen a sus espaldas. Con esto no quiero ni muchísimo menos exculpar a las religiones, como si no tuvieran nada que ver en que existan religiosos dispuestos a matar a quienes no las sigan, sino todo lo contrario. Tienen que ver y mucho, vamos a dejarnos de tonterías.

Por supuesto, en estos días hemos visto que el colectivo musulmán condena cualquier acto de terrorismo, y declara que no comparten extremismos ni asesinatos, ni ningún tipo de barbaridad. Estaría bueno.

Vale, admitamos que no todos los musulmanes son terroristas, pero admitamos también que si no hubiera musulmanes, no habría musulmanes terroristas. Con esto solo quiero decir que la religión no es en absoluto inocente cuando se mata en su nombre. ¿Que es obra de un perturbado? sí. ¿Que no todos los que practican esa religión están perturbados? también, pero no ignoremos que es en las mezquitas y en las enseñanzas de sus imanes donde se forjan esos perturbados. En las mezquitas ahora, y en las iglesias hace algunos siglos y en los templos de Isis hace muchos más. Y en las sinagogas, y en los altares a Mitra y a Ormuz y la Gran Serpiente Emplumada y el insaciable Tezcatlipoca, sediento de sacrificios humanos, sin olvidarnos del gran Bachibuzuc.

Sí, es una lata, pero los humanos cada vez que nos inventamos un dios, cosa que sucede cada vez que nos convencemos de que el anterior era pura mitología, lo hacemos intolerante con los demás. Siempre nos sale un dios sanguinario, colérico y con muy mala leche y encima echamos la culpa del mal, a su oponente, el diablo, cuando la verdad es que el pobre nunca ha roto un plato, todo lo más que ha hecho ha sido tentar a gente buena con verdaderas tonterías. No se le atribuye el intento de exterminio con ningún diluvio universal, ni ha enviado plagas a su pueblo favorito, ni ha dejado caer lluvia de fuego sobre nadie, ni cerrado el mar sobre miles de soldados que perecieron ahogados sin remisión... todo lo más a lo que llega el demonio es, eso, a tentar a un santurrón sin ningún éxito. Da hasta pena, pero no es del diablo de quién estamos hablando sino de dios.  El auténtico culpable de que haya idiotas dispuestos a matar en su nombre.

Todo lo demás será muy correcto políticamente pero es equivocarnos.


Nota: queda excluido de este artiblog Buda pues hay que admitir que como dios resulta bastante excepcional.









10 comentarios:

  1. perfecto y ahora no seas vago y termina ese artiblog sobre Spinoza que seguro que es muy interesante (no sabía yo eso de que había nacido su padre en Espinosa de los Monteros)

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    1. Todos los días se aprende algo de la mano de Tito

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    2. La verdad es que yo me he enterado hace muy poco de que los padres de Spinoza fueron a Amsterdam procedentes de Espinosa de los Monteros, justo cuando estaba preparando el artiblog sobre el filósofo. Aparece en el Diccionario de Filosofía de J. Ferrater Mora (imprescindible. 4 tomos)

      Gracias Felíx y anónimo por vuestros comentarios.

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  2. Es que hablar en nombre de dios tiene que ser la repanocha. Una inyección de ego insuperable, tener la verdad absoluta, nada menos. Hablo de los que matan y de los que no.
    "Dice dios que pongamos un templo aquí" "A dios no le gusta que te pongas un vestido sin mangas". Menuda borrachera de poder.
    Pero lo más difícil es creérselo ellos mismos. A los demás les pueden contar milongas, pero ellos (me refiero a los profetas no a los mandaos) tienen que saber perfectamente que dios no les ha dicho ni mu.

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    1. Completamente de acuerdo contigo Molina de Tirso. Es un buen truco prohibir cosas en su nombre, pues los creyentes harán más caso.

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    1. claro, aunque muchos lo consideren como tal. Por eso he puesto que "cómo dios resulta bastante excepcional"

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  4. Me ha hecho gracia eso que comentas sobre lo inofensivo que es, en comparación con Dios, el diablo. Hombre, para ser precisos, alguna secta diabólica de chalados que andará por ahí habrá cometido algún que otro crimen en su nombre; o eso es lo que he escuchado decir alguna vez. De todas formas, muchísimas menos víctimas que las perpetradas en nombre de Dios, eso por descontado. Y ahora que lo pienso, ¿no son igual de chalados los seguidores del diablo que los de Dios? De hecho, el que crea en uno, por fuerza ha de creer en el otro. La única diferencia es por quién te inclinas, ¿no?

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    1. yo creo que sí. Además una cosa es lo que hacen los seguidores del diablo y otra lo que ha hecho el mismo diablo, que hasta donde recoge la biblia, no es gran cosa (eso, tentar).

      Lo dicho, un pobre diablo ;-))

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  5. Jajajaj menos mal que la encomendación a Kant te alivió el trance.
    Gracias por tu comentario.

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