Voy a ser muy breve, sobre todo porque no tengo ni la menor idea de fútbol y una vez que diga lo que quiero decir, que lo toca de rebote, me quedo fuera de juego.
Esta mañana he escuchado en la radio y luego lo he leído en dos periódicos, una noticia que a todos, espero, nos ha llenado de estupor. Se trata de lo siguiente: un jugador es sancionado durante un partido con la tarjeta roja, lo que por lo visto, le inhabilita para seguir participando en los torneos de la Copa del Mundo, peeeeeero, tras la pertinente llamada de Trum a la FIFA, se le retira la sanción por lo que podrá seguir jugando el siguiente partido. Como si la cosa no fuera con él.
Y así es: la cosa no va con él porque él es el jugador estrella de la selección de USA, y si Trump se salta las leyes internacionales que hablan de derechos humanos, y también se salta las propias que protegen a sus ciudadanos, como cualquiera puede entender, saltarse ahora las leyes del fútbol es una chorrada.
Ya he dicho que el fútbol no me interesa pero es imposible no enterarse de noticias sobre este deporte, y me suena que la FIFA ya hizo el imbécil antes de empezar la Copa del Mundo, regalándole a Trump una medalla: la medalla de la FIFA de la paz, un sucedáneo chungo del Nobel, recién inventada este año para Trump.
Se levanta la veda al juego sucio. Joder, es que no se cansan...
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