jueves, 23 de agosto de 2012

Banco malo


A mí, esto del banco malo me lo tienen que explicar mejor. En primer lugar, ¿seguro que es un banco? Estoy convencido de que lo llaman así porque no han encontrado otra forma para denominar ese invento, pero de banco nada. Vamos a ver, todos sabemos qué es un banco, y que buenos buenos, no hay ninguno, pero ¿quién va a ser tan imbécil que vaya a guardar sus ahorros, domiciliar su nómina, suscribir un plan de pensiones  o simplemente buscar sartenes en un banco que de momento, todo el mundo está de acuerdo en que es un banco malo, hasta sus fundadores? Es que habría que estar loco.
Yo tengo un primo que es dentista, bastante malo, de esos que te hacen una escabechina irreparable por no menos de 3.000 €, y nunca se le ha ocurrido decir: tengo una clínica mala, o mi consulta es bastante birria. Es más, yo lo veo orgulloso y satisfecho de tenerla y no lo creo capaz de poner en entredicho su profesionalidad. Porque esa es otra, el banco malo estará atendido por cajeros malos, y en el consejo de administración se sentarán malísimos consejeros. Digo yo. Nadie podrá decir, fulanito de tal es un crack de las finanzas, imagínate, ¡es el presidente del banco malo, que va de culo! Por cierto, ¿tendrá una sucursal en cada provincia, como cualquier otro banco, o de puro malo, solo estará la central y gracias?.
Resulta muy confuso llamarlo banco, es evidente, porque además, no debe de ser tan malo cuando hay un montón de gente interesada en él, incluso muy interesada. Muchísimas empresas que están sufriendo de lo lindo por el estancamiento inmobiliario contemplan al banco malo como su única salvación. Una auténtica bendición del cielo, vamos, y nadie del sector (ladrillo) quiere dejar pasar la oportunidad. Todo el mundo está postulando para que el banco malo cuente con él para lo que sea. Los promotores inmobiliarios reclaman su participación y las tasadoras, por supuesto, y las consultoras, y las auditoras y los promotores inmobiliarios. Y lo más llamativo de todo es que los grandes brokers internacionales también quieren entrar a formar parte del negocio, para salvar a España de la hecatombe, obviamente. Algunos presumen de su experienca demostrable en Irlanda. Hasta las cajas de ahorros, que muchas han sido los centros de generación del espanto, quieren entrar a su manera.
No, si al final, el banco malo va a ser un chollazo. Esto no hay quien lo entienda.
Si esto va bien (o mal, qué lío), podíamos trasladar el concepto a otros sectores. Por ejemplo, una fábrica de lavadoras mala, una cadena de supermercados mala, o una central eléctrica mala. Lo que está bien para un banco, no veo porqué no lo va a estar para otro tipo de empresa.
La idea puede extenderse hasta el infinito, verás la que liamos.

2 comentarios:

  1. ¿No hay links de "Me Gusta", en esto de los blogs?
    Porque tengo poco que añadir, salvo que te veo muy activo, muy escribo, si se puede decir...
    Yo por mi parte estoy casi fuera de juego, que siempre me costó escribir, pero ahora ya es un dolor... Me siento, como cuentas, en la parte de los del blog malo, que también los somos
    besos, rey

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  2. no había visto yo tu comentario hasta hoy, así, que el campeón de los vagos vuelvo a ser yo.

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